martes, 29 de marzo de 2011
♬♪.00139
La situación te llevó al lugar en donde estabas al inicio o, más bien por tu propia cuenta regresaste.
Y luego, te quedas así, en esa pasividad en la que las cosas te pasan como de noche, y hasta que te emociones poquito es extraño y eso es lo triste, que ni siquiera la risa de un niño al jugar te da paz. Todo esta tan lleno de... nada.
Tienen que tronar los dedos mas de 3 veces a tres centímetros de tu cara para que puedas hacer caso, todo se ríen y tu te quedas con cara de confusión. Tu mirada perdida en vez de desaparecer se va intensificando día con día hasta el grado en el que preocupas a los demás.
Alguien te dice: ¡Mariela, Mariela! ¿si viste?
Y tu de: Que...?
Todos comentan de su vida las experiencias y tu solo escuchas, o finges que escuchas y no es por que no te interese sino que hay una especie de neblina en tu mente que te impide percibirlo todo. Y resulta que cuando haces un comentario no tenía nada que ver con el tema y todos te ven con una extrañeza.
Hasta llegas al punto de no saber que estás escribiendo ni por que lo haces, simplemente lo haces...
Sólo estoy segura de una cosa, comencé un dibujo que nunca voy a terminar y que nunca va a ser entregado a la persona que va dedicado. Es una lástima, de verdad era un buen dibujo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por estar aquí (: