Todo de lo cual una memoria recuerda tan solo una pequeña chispa...

domingo, 14 de enero de 2018

A life time.

Siempre es difícil  empezar, y me refiero a cualquier cosa:  volver a casa de tus padres después de meses de ausencia, comenzar las clases con un nuevo grupo, un nuevo nivel; empezar a conocer a alguien, decidir qué libro empezarás a leer, convivir diariamente con la persona que elegiste para todos tus días y mucho más...
Y aquí estamos. Después de tanto tiempo no te has ido, ni yo; y creo que de alguna manera vamos viviendo como queremos con lo que podemos, pero en buena compañía. La verdad no sé cómo pienses tú, pero espero que coincidamos porque, ¿sabes? Cada vez me gusta más la idea de pasar toda mi vida a tu lado.

jueves, 26 de enero de 2017

Desde el primer día.

Mientras él tecleaba frenéticamente en la computadora que le había prestado, fingiendo que no le prestaba mucha atención, ella empezó a hablar:
— Parece extraño, ¿sabes? Me refiero a que todo esto ya lo veíamos venir y de todos modos ahora no estamos preparados — de pronto se sintió estúpida queriendo comenzar una conversación.
Él desvió brevemente la mirada del computador para verla. Sus ojos se encontraron en un breve instante que duró poco menos de un segundo, pero ella sintió como si el tiempo se hubiera detenido por completo. Nuevamente, él volvió al trabajo que estaba redactando. Ella sabía que se había sonrojado, bajó la vista sin saber que decir, y sin darse cuenta continuó con su estúpido intento de conversación.
— Este... no he... No te he dado contexto. Me refiero a que en realidad los idiotas somos nosotros en toda esta situación que nos conformamos con las decisiones mediocres del gobierno... Y ya ves, la construcción del maldito muro es inminente. — terminó no muy segura de qué acababa de decir. Se sintió como lo hacía tan a menudo cuando estaba con él: estúpida.
Él, indiferente a lo que ella decía, cerró la lap top, se la entregó y le dijo:
— Sí bueno, así son las cosas. Terminé. Gracias, ¡adiós!.— Las últimas dos palabras las dijo mientras se ponía la mochila y comenzaba a alejarse con pasos apresurados, seguramente a su siguiente clase. Ella miró el reloj. "¡Mierda!", pensó, pues acababa de perder su clase de cálculo diferenciado durante el tiempo que estuvo con él mientras usaba su computadora. Sin embargo, no pudo moverse y sólo se quedó allí, viéndolo convertirse en un punto pequeño que se dirigía al Edificio A, y sin mirar atrás, como acostumbraba siempre, después de hacerle un favor.

Por un momento pensó en lo que ella quería, y al instante se dio cuenta de que en realidad, nunca podría ser. Y recordó tristemente que lo supo desde el primer día.

sábado, 15 de octubre de 2016

Todo tiempo pasado fue mejor.


¿Sabes? Mucho tiempo creí en esa frase que solían usar los poetas románticos del siglo XVIII, decía: "Todo tiempo pasado fue mejor", y al retomar el tema con mis alumnos una clase de la semana pasada me quedé pensando que independientemente de si lo creo o no, es verdad.


A veces (no pocas) extraño ser esa persona random en tu vida, con la que platicabas por Messenger cuando aún existía, porque entonces es cuando podíamos ser imparciales el uno con el otro y no ignorábamos las cosas como ahora dejando de lado los pequeños detalles. Sí, éramos "amigos" sólo de conversaciones, pero pienso que es bueno tener algo así; eso o un amigo verdadero, pero lo segundo es sumamente difícil de encontrar.


Me pone muy triste ver cómo se pierde la capacidad de sorprenderse con algo que creías que sería suficiente para siempre, y de pronto te das cuenta de que tal vez no lo sea, y lo piensas y te detienes al instante, porque no quieres buscar más; es decir, ya has llegado hasta aquí, así que ¿cómo vas a deshacer lo hecho?, ¿cómo regresar?, y si regresas, ¿a dónde te llevarán tus nuevos intentos? Probablemente al mismo lugar donde no eres más que una persona promedio. Y es gracioso pensar en eso, porque yo siempre me consideré diferente de resto y no soy para nada distinta de la multitud. Yo soy parte de ella y ella parte de mi.

En cuanto a nuestra relación, no sé, supongo que a todas, en cierto momento, les pasa lo mismo: quizá se termina el enamoramiento, se cae en la rutina o simplemente así es como se avanza... creo que nunca lo pensé así, quizá porque nunca estuve en una relación tan larga, ni en estas circunstancias ni con alguien a quien quisiera tanto como a ti.


Creo que lo que te estoy diciendo no se refiere sólo a nosotros, sino a todo, porqué luego quieres algo tanto que no puedes dejar de pensar en eso y después lo tienes, pero resulta que tenías las expectativas demasiado altas y el resultado te deja insatisfecho. Tal vez ese problema sólo lo tienen las personas como yo que no están contentas con nada, ni con ellas mismas y siempre esperan más de todo, de todos.



Pienso algunas veces que estoy deprimida, que estoy viendo y haciendo todo mal (verdaderamente mal), que pongo mis esperanzas en donde no las hay ó no las adecuadas, pero sí he llegado a concluir (por lo que vivo ahora), que todo lo que siempre quise no fue lo que necesitaba, porque honestamente no soy feliz, y de eso se trata, ¿no? De alcanzar la felicidad.



Yo no lo he hecho, los días de encierro en tu casa, lejos del mundo pueden parecerse mucho, pero me doy cuenta de que son un espejismo porque el sentimiento no es total ni pleno, y cuando se termina me quedo vacía, si nada en mi. Lo peor de todo es que realmente se me están acabando las ideas y esperanzas para seguir intentando... y creo que poco a poco también me acabo yo.

lunes, 27 de junio de 2016

Palabras

Quiero escribir otra vez. Creo que puedo.
Recientemente estuve leyendo algunas páginas de mi diario personal y el contenido no me pareció tan mediocre... Creo que puedo, y lo voy a hacer. Considero que hasta ahora no hay otra cosa que me guste más que las palabras, aunque no siempre lleguen al papel siempre son las que me salvan. Y no me salvan del mundo o de la vida, me salvan de mi misma por eso quiero conservarlas, extenderlas, abrazarlas... que sean mías y me reconozcan al acercarme. Que pueda moldearlas, estrujarlas y cambiarlas de lugar a donde me plaza. Porque son mis palabras.

miércoles, 2 de marzo de 2016

Plans

Hoy estuve recordándome al dar clase con mis alumnos. Resulta que veíamos el tema del ensayo literario, y al revisar los avances de su trabajo les aconsejaba a algunos que debían sentir que son escritores, sin miedo a expresarse en las palabras, y al hacer eso hicieron un mejor trabajo, de una manera más fluida. Después mientras estaba sola en el aula pensé en mi, en que tengo miedo, y por más que sigan en mi mente las historias probablemente seguirán existiendo sólo en mi mente si no busco otra manera de hacerlas reales.


También estuve escuchando una canción que solía ser de mis favoritas cuando tenía 14 años, y descubrí que lo sigue siendo, y que yo sigo siendo esa persona que era cuando era adolescente.