Ella no se siente bien, nada bien. De hecho, nunca se había sentido así, esto ya supera los límites de su comprensión y se siente sola aunque la verdad quiere estar sola. No quiere que le hablen, que la vean; prefiere pasar desapercibida.
Ella supone que eso esta bien pero le duele, le duele demasiado y ya ni siquiera tiene lágrimas para llorar y eso es peor por que ahora le duele el pecho.
Y el dolor la sofoca, y el dolor no es agradable.
Y así se muere, cada día...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por estar aquí (: