El tamaño del mundo últimamente me abruma mucho, busco respuestas a mis preguntas eternas y sigo sin poder encontrarlas. Los días, semanas y meses que vivo ocurren sin ningún contratiempo, la vida sigue su curso sin esperar a que yo esté lista. Y la verdad es que nunca lo he estado.
Quisiera volver a ser esa chica de antaño que hacía todo por pasión, aunque se estuviera muriendo de miedo. Ahora ya nada me atemoriza, ni el pasado, ni el presente y por alguna razón menos al futuro. Y ahora hago todo lo que debo hacer sin preguntar ni titubear, quizá no soy la mejor hija, pero sí una ejemplar; tal vez no saco las mejores notas, pero son tan buenas que nadie puede quejarse. Estoy en mi mejor momento (creo) y todo en mi vida va bien, pero sigo sin sentir que lo soy todo, al menos no por ahora.
Seguiré leyendo, escribiendo, tocando la guitarra, quizá aprenda armónica... Pero aún así soy consciente que a mi alrededor todo se desmorona, aunque yo finja la más cínica demencia.
Creo que lo peor es que soy indiferente al mundo y hasta a mis sentimientos. De verdad lo soy, por primera vez en mi vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por estar aquí (: