Si me pusiera a rememorar la noche del viernes siento que al
escribirlo se me escaparían mil detalles importantes, pero aún con eso, lo que
viví ese día sigue en mi mente.
Últimamente vienen a mi pensamientos e ideas que han marcado
en mí una diferencia durante los años recientes; cada vez descubro nuevas
posibilidades, valido mis opciones y me contemplo más allá de lo que jamás me
atreví.
Todo me pasa rápido y lento a la vez, pero todo me pasa con
él.
El viernes, entre nuestras caminatas nocturnas por la
cuidad, películas, sábanas y lluvias pude experimentar algo de lo que me sentí
orgullosa: que soy suya. Cando hablo de pertenencia no me refiero a parecer
siameses, sino que nuestras almas van juntas; en pensamiento somos uno,
divididos en mil facetas distintas, entre dos. Me invade un sentimiento que
nunca había experimentado, al saberlo tan cerca, tan real, tan mío… Así como yo
soy de él.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por estar aquí (: